#Inquietante

| Nuria C. Botey | Antología, fantasía oscura | 97 págs. | 2016
eBook: 2,99€ en Amazon   | 

Por Pily Barba

Portada Inquietante

Como la idea es divulgar cuanto más, mejor, y si es posible toda la obra de aquellas autoras escogidas para el proyecto #AdoptaUnaAutora, pregunté a la propia Nuria C. Botey por dónde podía continuar, ya que yo me sentía un poco perdida y más después de haber vivido una experiencia tan alucinante como la que viví durante mi primera incursión en su obra con Planta pura, un hombre lobo en Madrid. Su respuesta no se hizo esperar, y acabó sugiriéndome seguir por algo aparentemente liviano: #Inquietante, su último título de 2016.

Le eché un ojo para ver de qué se trataba esta vez y descubrí, entre los datos y las características del libro, que #Inquietante estaba compuesto por relatos hiperbreves, muchos de ellos aparecidos en revistas y antologías tanto nacionales como internacionales y, alguno que otro, incluso había sido premiado. Asimismo, la recopilación se movía desde lo extraordinariamente mundano (eso lo he descubierto ya inmersa en sus páginas), subiendo por esos primeros peldaños de la fantasía a secas, hasta llegar a lo más profundamente weird.

Pues bien, aun así, yo seguía teniendo serias dudas: por un lado, saber que autores de la talla de Santiago Eximeno y Alberto García-Teresa habían estado detrás de Nuria para que esta realizase dicha compilación, me llamaba muchísimo la atención. De hecho, respecto a este punto y en general a cómo se fraguó #Inquietante, la propia Nuria nos cuenta:

«Mi relación con Santiago Eximeno y con Alberto García-Teresa se remonta años atrás, cuando el Premio Pablo Rido de Literatura Fantástica 2003 me puso en contacto con el género en España. Santi despertó en mí el interés por el microrrelato desde la extinta Asociación Española de Escritores de Terror, Nocte, a partir de su capacidad creativa y su gusto por el ensayo con las plataformas de divulgación y la experimentación artística dentro del género, que me llevó a hacer mis pinitos y a publicar en el blog del propio Santi , Circo de pulgas, un pdf con algunos de mis primeros textos breves. Por otra parte, a Alberto lo conocí a través de Xatafi, la tertulia literaria de Getafe, como poeta con un enorme compromiso social y fuertemente vinculado al barrio donde vivo. Tomando unas cervezas juntos hace algunos años surgió la idea de hacer un recital de micros entre los tres. La propuesta tuvo tan buena acogida (y nos divertimos tanto con ella) que se repitió en otras dos ocasiones, animándome finalmente a unir los cuentos de Circo de pulgas con los nanorrelatos de aquellas lecturas, agrupados bajo la categoría Grafiti en el muro, en este libro».

Curiosas coincidencias. Y qué bonita historia. Ojalá se vuelva a repetir próximamente otro recital de las mismas características. Desde NGC 3660 nos gustaría reivindicar dichos recitales.

Pero, volviendo al hilo a cerca de mis claroscuros con respecto a la lectura de #Inquietante, también el haber disfrutado de una manera tan intensa Planta pura; volver a pensar seriamente, (sí, tengo que insistir), que, si dicha novela hubiera caído en mis manos cuando NGC ficción! aun existía habría sido irremediablemente mía, me volvía a obligar a confiar. Pero, por otra parte, no me gusta leer lo muy breve, y con esto soy bastante maniática, de hecho, por no gustarme no me gusta ni Twitter (aunque poco a poco voy pasando por el aro), y precisamente muchas de las ficciones de #Inquietante, aun desde afuera, parecían haber sido concebidas expresamente en el entorno de dicha red y, posteriormente, adoradas por los seguidores de la autora. Por eso yo, erre que erre: por encima de todo, no me terminaba de convencer la idea de tanta brevedad.

Y con esas empecé su lectura; con la sensación de que cada uno de los hemisferios de mi cerebro se situaba irremediablemente a un lado de la balanza: el de las ganas o el de la pereza más absoluta, y cuál no sería mi sorpresa al descubrir que, efectivamente, sin tener que profundizar demasiado, volvía a comprobar cómo Nuria brillaba también en este formato tan curioso. Y la muy ladina lo hacía con una intensidad inaudita; siendo certeramente impactante, corrosiva, e increíblemente hábil, ya fuera para buscar esa punzada de ternura en tu corazón, o tu desconcierto, o tu tristeza.

Respecto a su brevedad, paradójicamente esta ha sido una de las premisas que, finalmente, más han ayudado a la hora de reconciliarme con este tipo de lectura; lo conciso y de nuevo lo contundente. Así, tras cada final, y con la nueva hostia que recibía metafóricamente en la cara (#Inquietante está impregnado de muy mala leche), corría a leer como una auténtica posesa; poniendo mientras tanto la otra mejilla porque no había tiempo que perder.

Pero, ¿de verdad trabajos tan breves pueden llegar a calar tan hondo; dotarse de tanta humanidad, o inhumanidad; de desventura, de moralejas demoledoras que hagan que, si es necesario, al lector se le quede bastante mal cuerpo? Pues, precisamente, esa era otra de mis dudas, aunque había permanecido agazapada en mi subconsciente precisamente hasta que he experimentado hasta las trancas que, efectivamente, sí puede ser. Prácticamente todas las pequeñas historias que encierra #Inquietante, son ciertamente sorprendentes, algunas socarronas y jocosas, pero siempre demoledoras, y aunque mueven, remueven y entresacan creo que todos los terrores o simples temores que habitan tanto en el consciente como en el subconsciente humano, empezando por aquellos que nos pudiera traer el día a día o la presencia o influencia de otros individuos, esta coqueta recopilación, le da un buen repaso a muchas de las incoherencias de nuestro comportamiento, devolviéndonos el temido «¡Zas, en toda la boca!» mientras trata tanto el mundo adulto como la perspectiva de algunos infantes.

Estas pequeñas píldoras (con certeros títulos, por cierto), además, se aprecian descaradamente agrupadas por temática, de esta forma tenemos de todo; vampiros, fantasmas, brujas, hadas, asesinatos, asesinados, sexo, religión, machismo (los hay incluso con el peor de los finales, porque si hay que ejemplificar y tratar ciertos temas tal y como son, Nuria no duda en llegar hasta las últimas consecuencias)… y es que aquí no queda títere con cabeza. ¡No digo más, tenemos la extraordinaria suerte de llegar a conocer a los progenitores de Freddy Krueger! Pero también hay leña para otros personajes públicos o míticos… Y por haber… hay algún relato, como es el caso de “Gajes del oficio” que, a pesar de su brevedad, podría haber sido perfectamente guionizado para la serie Buffy Cazavampiros, y eso que su temática no es vampírica ni mucho menos. O precisamente por su temática, no deja de recordarme a cierto capítulo de la serie.

Por otra parte, hay ejemplos deliciosamente surrealistas, cuentos que, casi como si se tratara de cuadros de Dalí, son contados teniendo en cuenta sus características y componentes mientras son llevados al extremo de la hiperrealidad más sublime. Y todos estos ejemplos son de una originalidad y una belleza, a veces, desconcertante.

Conclusión: lo he gozado locamente. Y ahora ya sé que las ficciones breves me interesan. Por supuesto lo hacen mucho más si vienen de la mente de esta mujer, psicóloga social (por cierto), que ha demostrado saber utilizar tanto sus dotes como su experiencia vital, para agitar, por medio de algo tan liviano y aparentemente disparatado como es la pequeñez de sus párrafos, entrañas y alma humana. Porque esta antología no es solo fantasía oscura o humor corrosivo (por si no ha quedado claro aún): se trata de múltiples ventanas que asoman a los auténticos rostros de la naturaleza humana. Es, ni más ni menos, que todo un canto a la incomodidad necesaria.

© Copyright de Pily Barba para NGC 3660, Diciembre 2017

Anuncios