Trazos de sangre

| Poppy Z. Brite | La biblioteca de Carfax | Traducción: Carla Bataller Struch | 2018 |
| ISBN: 978-84-946682-9-6 Ilust. cubierta: Rafael Martín 420 págs. | 22,95€ |

Por José Jorquera Blanco

Portada Trazos de sangre

Poppy Z. Brite (actualmente Billy Martin) es la autora de referencia dentro de la subcultura gótica de los años 90. Alcanzó rápidamente la fama con su primera novela Lost Souls, traducida en España como El alma del vampiro. Con esta, su segunda novela, la acción vuelve a desarrollarse en la ficticia ciudad de Missing Mile en Carolina del Norte. El protagonista, Trevor McGee, decide enfrentarse a los horrores del pasado y regresar a la casa en la que su familia fue asesinada. Aquí se encontrará con Zach, un pirata informático que está huyendo de la policía y con quien comenzará una relación. La historia girará en torno a sus dos protagonistas, que tendrán que lidiar con los pecados del pasado y el síndrome de culpabilidad del superviviente. La casa, que actuará como un personaje más dentro de la historia, jugará un papel destacado en esta historia sobre fantasmas y casas malditas.

El autor conseguirá crear una serie de escenas perturbadoras, donde lo irreal se mezcla con lo real trasladando la confusión de los propios personajes al lector. Hay momentos insuperables durante toda la narración como cuando se ven arrastrados dentro de Birdland, con pasajes de una violencia desmedida que encogen el corazón. También los episodios aterradores que se producen dentro de la casa, que irán de menos a más como la cordura de su protagonista, hasta las escenas sexualmente explícitas que riegan el libro. Poppy Z. Brite mantiene los clichés que caracterizan a su obra, con escenas donde el sexo, la sangre y el semen se entrelazan en descripciones depravadas de corte erótico; la homosexualidad puebla a sus personajes y el fantasma del VIH pende sobre ellos como una espada de Damocles.

En cuanto a las referencias, la novela está plagada de ellas. Destacan las musicales, especialmente la gótica, con las que el lector puede incrementar la experiencia narrativa escuchando la canción a la vez que lee el texto. Los tributos a Robert Crumb y el comic underground son también muy claros, así como a los clásicos del terror. Además, los lectores veteranos podrán reconocer a los parroquianos de Missing Mile.

¿La recomendaría? Una muy buena pregunta. La novela merece leerse, y te dejará con un sabor agridulce. El estilo del autor es muy particular y no es apto para mentes frágiles y con escrúpulos. En muchas ocasiones el lector recibirá un puñetazo mientras va leyendo la novela y algunas situaciones podrían escandalizar a más de uno. Así pues, si deseas leerla, entra bajo tu propio pie y disfruta… o no.

La edición de La biblioteca de Carfax es muy cuidada, con una portada en tapa blanda con solapas y unos separadores en forma de martillo que son un claro homenaje a la novela. Me ha gustado la portada, que es la viva imagen de la descripción que hacen de ella en el libro.

© Copyright de José Jorquera Blanco para NGC 3660, Diciembre 2018

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