Ninfea

| Francis Novoa | Wave Books Editorial | Sello: Wave Silver | Bizarro | 155 págs. |  
|  ISBN: 978-1549657337  | 9,00 € (papel) – 2,10 € (ebook) 2017 | 

Por Pily Barba

Portada Ninfea

Igual que ocurre en el cine, donde hay películas que sirven de descanso y, a veces, tras visionados sesudos y comprometidos, incluso de recompensa, también sucede en la literatura. En ella, afortunadamente encontramos historias que no requieren de una gran implicación y vienen de perlas para relajarse y disfrutar sin más tras otras lecturas demasiado serias y enrevesadas. Pero, ojo, no os precipitéis, que a pesar de lo dicho todavía no he apuntado a ningún lugar en concreto. Necesitaba sacarlo a relucir para que tengáis en cuenta que, después de todo esto… después de todo está Ninfea.

El número uno de la colección Wave Silver de la Wave Books Editorial, no pertenece ni a lecturas laboriosas ni a las simplemente divertidas: la novela de Francis Novoa, en realidad, es algo así como una especie de laxante. Qué, ¿cómo se os ha quedado el cuerpo? ¿Suena raro? ¿Sospechoso? ¿Escatológico tal vez? Entonces es que la estoy describiendo perfectamente porque, todo eso y más, es la última locura novelada del autor peruano.

Veamos, la premisa empieza situándonos en esa leyenda que todos conocemos: El inquieto Cupido, enamoradísimo de Diana, lanza una de sus flechas directa al corazón de la cazadora y, sin pretenderlo, le acierta a una de sus ninfas haciendo que sea esta la que termine enamorándose perdidamente de él. Ninfea, que así se llama la pobre desgraciada y, desde ya, protagonista de estas jugosas aventuras, no puede vivir soportando el constante rechazo de Cupido así que, desesperada, se suicida en las aguas de un lago. Pero, Diana, siempre generosa, aunque con su pizca de mala leche, en vez de dejarla desaparecer por completo, la convierte en un nenúfar para, al mismo tiempo que le salva la vida, darle un escarmiento. Y, hasta aquí, todo es más o menos lo que siempre se contó, pero eso sí, a partir de este momento… ay, a partir de este momento… es entonces cuando viene la versión de lo que sucedió después según Francis Novoa, o sea, el despiporre, el despelote, la catástrofe…

Tras haber pasado años aburridísima siendo una planta ídem, Ninfea, es llamada por los dioses Venus y Marte para que esta baje inmediatamente a la Tierra y así poder purgar su castigo. ¿Su misión? Ni más ni menos que la de encontrar y darle matarile a Cupido que, cansado de su actual esposa y con unas ganas increíbles de marcha, ha terminado poniendo pies en polvorosa y ha ido a recaer a un lugar donde el cachondeo, precisamente, no tiene fin: España. Y olé, añado yo, que ya era hora de que algo verdaderamente interesante pasase en nuestro país. Ya que en la gran pantalla no nos invaden jamás los extraterrestres, ni ocurren grandes catástrofes ecológicas, por lo menos que venga Cupido y se corra unas juergas, ¿no os parece?

Pues bien, en Madrid es, precisamente, donde se dan lugar las andanzas de esta novísima humana que, en un principio, llega sembrando la concordia para acabar dejando el destino de todo aquel que se cruza en su camino hecho unos zorros. Así es, esta ninfa atractivísima y sensual, pero con modales a veces algo soeces y pueblerinos; en muchas ocasiones sobradamente marimacho; escatológica y sin empatía alguna, mientras efectúa muuuy tranquilamente la misión que le han impuesto, va coleccionando braguetas por doquier y, sin pretenderlo, poniendo un buen puñado de puntos sobre sus íes: a la que conquista a un maromo, dice o piensa verdades como puños pudiendo herir incluso la sensibilidad del lector (depende del pie que cojee y si este no tiene un sentido del humor algo atrevido), y, además, va liándola muy, muy parda. Pero no os hagáis líos, que no se trata de una novela cargada de mal rollo. Ninfea sencillamente empieza siendo un relato de aparente fantasía olímpica, y termina siendo toda una historia urbanita sembrada de continuos sketches pornofestivos. Así de ¿simple?

Y hay más. En un Madrid prácticamente nocturno, donde no paran de darse situaciones a cada cual más surrealista e hilarante; anécdotas ridículas y una gran mayoría totalmente salidas de madre; donde brota el chiste fácil cual champiñón (¡y siempre funciona!), pero también el humor afilado y subversivo, profundizaremos en los pensamientos de una muchachita despechada, sí, pero con unas ideas clarísimas respecto al machismo y, sobre todo, al feminismo: a lo que está bien y a lo que está mal; dispuesta a vivir al límite mientras se deja llevar hasta donde sea necesario para poder cumplir sus deseos y dar rienda suelta a todas sus apetencias, y, por supuesto, sacándole además partido a todo aquello que sea viable (sexualmente hablando) y desechando alegremente lo que no (poco desecha…).

Qué grande es Ninfea, el personaje, y qué risas me ha arrancado tanto su filosofía como con su plática. En cuanto a Francis Novoa, su perverso autor, a quien no había leído hasta el momento y desde ya creo que es un auténtico fenómeno (otros pensarán que es un loco degenerado) no pienso perderlo de vista porque estoy segura de que nos va a dar grandes sorpresas; muchas más risas y fantásticos momentos. Sin conocerlo en profundidad, estoy segura de que no puede dejar de ser tal y como aparenta en Ninfea: un loco imaginando cualquier tipo de encuentro entre sus personajes (aunque los amorosos se le dan de miedo), y una auténtica máquina del chiste y el cachondeo. Pero, también, es un tipo que reivindica la libertad y, dependiendo de la situación, la supremacía de la mujer, evidenciando así su inteligencia y alto nivel de autocrítica. Y me encanta que lo haga además a golpe de ridiculez y exageración: de sexo y ordinariez.

Por último, respecto a Ninfea, ahora sí, la novela, entre muchas otras cosas es, desde luego, el típico título que quieres u odias, puesto que no puede dejar indiferente algo tan burdo, indecente y retorcidamente cómico. Ninfea es un festival del humor y la guarrería en sus diversas vertientes; el receptáculo más original que he visto de aquellas verdades y roles nuestros más apestosos: el catálogo definitivo de la tontería humana, de la mentira y de la exageración. Así que ya sabéis, si queréis sentiros totalmente libres; aprender a reíros incluso de vuestra sombra, no dejéis de consultarlo.

© Copyright de Pily Barba para NGC 3660, Febrero 2018

Anuncios