Flores de metal

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| Lola Robles | Editorial: Transversal (sello edit. Equipo Sirius) |  Año 2007 Ciencia ficción |
| 238 págs. ISBN: 9788496554160  | Reseña de Diciembre de 2007 | 

Por Pily Barba

Lola Robles es, sin lugar a dudas, una flor de metal: una de las autoras de ciencia ficción, dentro del panorama actual, con mayor imaginativa, versatilidad y carácter.

Su ejemplar aventura, la novela titulada Flores de metal, es una space opera de renglón a renglón: un escrito que parece haber sido transmitido durante una larga racha de constante cabreo; de negativismo, donde una perpetua lluvia de adjetivos de todos los colores y tamaños, nos pone en antecedentes describiéndonos un planeta donde el vicio y la corrupción dan forma a la vida de hombres, ciborgs, y demás razas humanas o mecánicas.

Lee, el mediolata, es uno de nuestros protagonistas. Éste, llega a la Tierra, a Farewell concretamente (hablamos de la ciudad corrupta), dispuesto a buscarse la vida y a cambiársela a todo aquel que se deje. Y es que además de haber sido esclavo; medio-pirata, amigo… este singular ciborg es asimismo un domini. Domini, en Flores de metal, es sinónimo de secta, pero secta de las buenas; de las que intentan cambiarle la vida a las personas ayudándolas a caminar hacia la luz a cambio de nada. Así es Lee, el ciborg que cuenta historias; ese que tiene bastante de voyageaur, el que no sabe si podría amar pues una parte importante de su cuerpo es sintética: Lee, sobrevivió a un incendio y salvo la cara, los pies, y poco más, está recubierto de piel metálica. Asimismo, Lee es un experimento en sí mismo…

Pero dejemos de lado al que, bajo mi punto de vista, es el trazo más atractivo con diferencia de toda la historia. Por otra parte, contamos con otro personaje estereotipado, pero lo suficientemente atractivo y carismático como para mantenernos pendientes de sus aventuras y desventuras; de su gozo y su frustración. De sus artimañas… de su mundo pirata en definitiva.

Y tenemos más, muchos más personajes atrayentes y de todos los pelajes; incluso una especie de princesa Leia. Pero eso sí, otro de los más importantes y sugerentes, es sin lugar a dudas otra flor de metal: esa Dama X que siembra el terror básicamente entre los individuos de la alta sociedad. Esa (anti) heroína de cómic que le da un toque aún más exótico a este nuevo universo de Lola Robles.

Pero, entre todos estos perfiles, y partiendo siempre de la base de que Flores de metal es básicamente un libro de aventuras, en él, también hallaremos escenarios y vivencias de distintos tipos: ambientes sentimentaloides, altamente sexuales, otros donde la sangre corre a raudales, o los reiterativos, aquellos en los que se cuentan bonitas e intrigantes historias…

Flores de metal desde luego es una aventura variada: de piratas espaciales, donde hay hueco incluso para la mafia, los pensamientos pro-derechos humanos o anti superficialidades, y en el cual brillan, por encima de toda esa corrupción y deseo de venganza, bellas historias de amor y otras tantas de amistad; sinceridad a raudales entre diversas especies de flores, eso es lo que hay: Flores de metal. Igual que esta autora empeñada en ofrecernos una literatura de género a la altura de otros tallos igual de vistosos que ella, pero sin embargo de envergadura más conocida. 

© Copyright de Pily Barba para NGC 3660, Septiembre 2016