Los espíritus del humo

| Concepción Regueiro Digón Editorial Cerbero Colección Wyser nº8 |  2017 |
| ISBN: 978-84-947454-1-6 Formato: Bolsilibro. Rústica PUR. | 250 págs. | 5€ | 

Por Pily Barba

Portada Los espíritus del humo

Echaba de menos disfrutar de una autora tan imprescindible dentro del panorama de cualquier género que se nos ocurra (porque no me cabe la menor duda de que ella podría casi con cualquier cosa), como, para mi gusto, poco pródiga. Y es que, que Concepción Regueiro pase tan desapercibida, o se asome tan poco a las novedades editoriales con todo lo que esta mujer sería capaz de contar y su magnífica forma de hacerlo, es algo que a estas alturas no debería estar pasando y, de hecho, habría que ponerle remedio ya. Pero, como de momento solo está en mi mano alentar a los que no la conozcáis a que os acerquéis a su literatura, o meteros prisa en devorarla a esos otros que tengáis sus lecturas todavía pendientes, pues allá voy. Y lo haré con su novela corta Los espíritus del humo, publicada el pasado año por Editorial Cerbero.

Dicha novela, ambientada en ese preciso momento en el que cualquier civilización pasa de ser sencilla e inocente, e incluso timorata, a compleja y terriblemente suspicaz una vez dados esos primeros pasos en dirección a su industrialización, y donde además, la magia, que hasta ese momento campaba a sus anchas siendo el credo de todo hijo de vecino, ahora se ve asediada por los recientes «sabidillos» posicionados a su vez en puestos políticos de cierta relevancia, como digo, imbuidos en este raro ambiente de transición, terminaremos siendo testigos de cómo se desmorona, desde los mismísimos cimientos, un hogar cuyo patriarca es, precisamente, uno de los más reputados y adinerados taumaturgos.

Y será un raro placer seguir esos turbios acontecimientos que, además, de la noche a la mañana, arrastrarán y someterán también a las dos hijas del mago; obligándolas a vivir la peor pesadilla de sus vidas. Luanda y Gadea, las hermanitas inseparables, pasarán de ser niñas bien y posiblemente los mejores partidos de toda su comarca, a una especie de cenicientas que habrán de rehacerse a esa horrible situación tanto económica como moral. Dicha situación, resultará de lo más sugerente justo cuando nos demos de bruces, ya en el mismísimo barro, con la auténtica naturaleza del ser humano; su conveniencia desmedida y esa falta de escrúpulos a la hora de darle la espalda a sus semejantes. Pero, vibraremos aún más con la otra cara de la moneda, donde veremos reflejadas a esas pobres e inocentes criaturas que habrán de consumir hasta el último átomo de su energía para poner en marcha toda su inventiva y, así, poder subsistir en un ambiente, solo para ellas, repentinamente inhumano, desabrido y acusador.

Repito, toda esta experiencia será maravillosa (en algún momento tal vez un poco lenta, pero siempre disfrutable), como también lo será ver su transformación y esos casuales acontecimientos que terminarán colocándolas en un lugar que ni ellas mismas hubieran imaginado. Y, entre tanto, observaremos de cerca un fenómeno que no ha dejado de darse desde que el hombre es hombre y ha sentido cierto temor hacia lo desconocido: el nacimiento de lo que viene siendo una secta. Sí, sí, su mismísimo y casual comienzo y, después, todo su lógico y sorprendente desarrollo, además de lo que puede llegar a significar su crecimiento y expansión en una sociedad tan cerrada. De hecho, este fenómeno que veremos florecer y ramificarse con tanta naturalidad, creo que puede ser un decálogo muy aproximado de lo que verdaderamente debe suceder cuando esto se da lugar en la vida real, y es algo que, a mí, personalmente, me ha dejado bastante alucinada (sí, por lo verosímil, pero también por la impotencia de ser testigo de tanta estupidez y mojigatería). Desde luego Concepción Regueiro, en su curiosa Los espíritus del humo, ha demostrado que sabe perfectamente cómo funcionan las mentes simples (las manipuladas en la página); desde las supersticiosas, asustadas, ingenuas o avariciosas y que, irremediablemente, sean cuales sean, siempre terminarán cayendo como pobres moscas en la trampa, hasta las nuestras, las de los espectadores ocasionales, que habrán de ser magreadas durante la lectura y la sucesión de acontecimientos.

En cuanto a esa manía que tiene Concepción Regueiro de intentar innovar en algunas de sus historias, aquí lo ha vuelto a hacer y no solo ha demostrado una increíble pericia a la hora de contar lo que ha sucedido a través de la voz de una acusadora segunda persona, sino que además ha sido capaz de hacernos pasar de sentir una entrañable empatía hacia sus protagonistas, a un creciente y desmedido odio.

Los espíritus del humo, merece ser tenida en cuenta tanto por los curiosos de lo mágico como por los que buscan, simplemente, una distracción atractiva para el intelecto. Porque no se trata de una novela que te deje en shock, eso está claro, quizá porque no cuenta ni con la extensión ni con la intención por parte de la autora de profundizar mucho más en temas tan peliagudos, pero, aun así, siempre será agradable seguir el desarrollo de cierto tipo de acontecimientos que obliguen al lector a pensar a cerca de su propia naturaleza y de lo que harían ellos en caso de…

© Copyright de Pily Barba para NGC 3660, Marzo 2018

Anuncios