Emilio Bueso responde

 

Entrevista realizada por José Jorquera

Emilio Bueso

Foto: Gerard García y Meetmrcampbell

Emilio Bueso (Castellón, 1974). Ingeniero. Fue profesor en la Universidad Jaume I de Castellón. Ahora es uno de los autores de referencia en la literatura de género en español. Su estilo surge del realismo sucio, que combina con el terror y la ciencia ficción. Ha publicado Noche Cerrada (Verbigracia, 2007), Diástole (Salto de página, 2011), Cenital (Salto de página, 2012), Esta noche arderá el cielo (Salto de página, 2013), Extraños Eones (Valdemar, 2014) y en este año 2017 Transcrepuescular (Gigamesh). Su narrativa breve la compiló en Ahora intenta dormir (Valdemar, 2015). Ha ganado el premio Domingo Santos de relato en 2009 y el premio NOCTE de relato en 2011 con “El hombre revenido”. El premio Celsius de forma consecutiva en 2012 y 2013 con Diástole y Cenital. En 2015 ganó el premio NOCTE de novela con Extraños Eones.

¡Impresionante! Ante semejante currículo, a uno no le queda más que quitarse el sombrero. ¿No sientes orgullo al ver todo lo que has conseguido? ¿Cuándo empezaste a escribir te imaginabas que llegarías hasta dónde has llegado?

Cuando empecé a escribir me imaginaba que estar aquí sería bueno. Ahora veo que es exactamente lo mismo que andar por las casillas de salida, pero soportando cien veces más presión y mucho agotamiento a las espaldas. Casi nadie considera tu historial, año tras año, sólo parece importar lo que tengas en las mesas de novedades.

Detrás de cada escritor hay un motivo, un impulso, una necesidad. ¿Cuál fue el tuyo?

Hacerlo bien, aportar libros válidos a las estanterías, pensar en las historias que quiero leer y escribirlas, que brillen en cada trabajo las cosas en las que estoy más acertado que otros, forjar una voz, contar lo que los demás callan, llenar un hueco y hacer unos calvos. Sigo en ello, una década después, porque ya es demasiado tarde para enmendar tantos errores de base.

¿Cómo funciona tu proceso creativo? ¿Es más complejo encontrar una buena idea, la inspiración o escribirla? ¿Estructuras las novelas al detalle en cada capítulo, o prefieres dejar más margen a la imaginación e improvisación?

Una buena idea no vale dos chorros de meado si no va acompañada de un buen trabajo. Hay una complejidad específica en cada etapa del proceso, retos que despachas, desde que empiezas a atisbar la idea seminal hasta que pronuncias unas palabras al recoger el premio. Unas veces te complicas al conceptualizar el argumento principal, otras al redactar, otras al hilar la trama, otras al posicionar el libro… Todo tiene su oficio.

Portada TranscrepuscularAl respecto de la segunda pregunta, la verdad es que casi nunca tengo ni flores de cómo puede terminar la historia cuando ataco un texto nuevo: a veces se queda en un relato, a veces da para una novela entera… Yo sólo tiro de un juego rudimentario de escenarios, personajes y sucesos y veo adónde lleva el nudo, si hay una obra de interés en el planteamiento inicial. Con la saga de Transcrepuscular me propuse cambiar de paradigma y tomarme la metódica mucho más en serio, urdir desde el principio una trama compleja y planificada, pero no sin dejar espacios para refocilarme e improvisar los acabados que me fuera pidiendo la historia. Arrancarse a escribir con todo previsto y calculado es peor que arrancarse a follar con todo previsto y calculado.

¿Qué se esconde detrás de cada uno de tus relatos? ¿Piensas que una buena historia siempre ha de transmitir algo?

Pienso que una buena historia tiene que aportar, hacer pensar, conmover y mil cosas más. Exijo mucho, tanto de las narraciones que consumo como de las que levanto. Detrás de ellas, aparte de algunas obsesiones personales, lo más que hay es lo que otros escritores dejaron en mí. En literatura, lo mismo que en cualquier otra actividad humana, donde las dan las toman, devuelves lo que has mamado y eres lo que comes. Vaya, que lo que ves salir de la imprenta no es muy distinto a lo despides retrete abajo. Nos creemos la hostia en patinete pero al final no somos mucho más que el envoltorio de un tubo digestivo.

Has escrito diversos géneros literarios, pero siempre enfocado al terror. ¿Con qué estilo literario te sientes más cómodo? ¿Existe diferencia a la hora de escribir según qué género?

Yo casi siempre he mestizado los géneros, tanto los que pertenecen a la ficción especulativa como los que se adscriben al realismo. Es cierto que me interesa especialmente trabajar el miedo, pero eso no necesariamente conduce a lo que se suele entender por literatura de terror. Las diferencias entre mis obras no las siento tanto en función de cómo las clasifiquen unos y otros, sino basándome en lo que me puedan haber costado y aportado. Las diferencias entre unas atmósferas y otras las abordo prácticamente igual, quizás cambiando de playlist y poco más.

¿Qué supuso para ti, personal y profesionalmente, el haber ganado el premio Domingo Santos en 2009? ¿De todos los galardones que acumulas, cuál es el que tienes en mayor estima?

Esas cosas las vas viendo con el paso del tiempo, según van evolucionando autores y premios, los hay que tienden a perder valor, que desaparecen, que terminan siendo referencia… El Domingo Santos fue el primer galardón significativo que conseguí y, por lo que me han enseñado los escritores que ya no ejercen (visito a menudo a uno que se ha retirado a un asilo de ancianos y se ha convertido en mi maestro jedi desde allí), sólo hay tres premios que importan cuando pones punto y final a tu obra: el primero, el último y el mejor.

Desde 2009 hasta 2017, ¿crees que tu forma de escribir ha evolucionado durante estos años? ¿Crees que el paso del tiempo ha influenciado tu forma de escribir?

Empecé con una ghost story canónica, de ahí a una tragedia gótica muy sucia, después un alegato nihilista postapocalíptico, luego un western simbólico y negro, acto seguido un drama africano infantil, ahora un sword and planet biopunk… Yo no evoluciono, yo me transmuto. Detesto a los autores que se enrocan, no comprendo cómo es que no terminan aburriéndose de sí mismos. La única constante que tengo es que lo que hago siempre es literatura de género. Soy un weirdo nativo, escribo desde el género, pero vete a saber cuál es.

Portada Noche cerradaTu primera publicación, Noche cerrada, es una aproximación a las historias de fantasmas. ¿De dónde surgió esta idea?

De hechos reales.

Sí, ha llegado el momento de decirlo alto y claro. Yo confieso: documenté un conjunto de crímenes de la guerra civil española y fabulé sobre ellos, no sin antes distorsionar la historia para amagar. Si he tardado diez años en admitirlo es porque es lo que han tardado en descubrirlo los lectores (¡mexicanos!), también porque entonces no soportaba que me dijeran que estaba frivolizando sobre el infortunio de los abuelos de alguien. Ahora, con toda la de haters que me emboscan en twitter cada vez que abro la boca, ya me tiene sin cuidado si se me juzga mal por contar una historia de fantasmas sobre una fosa común del 36. Alguien tenía que hacerlo.

Con tu siguiente novela, Diástole, diste una visión bastante interesante sobre el vampirismo. ¿Qué era lo que querías transmitir con esta historia? ¿Cómo fue el proceso de escritura?

Puestos a confesar, te diré que Diástole es, en el fondo, la historia de un aborto, una tragedia de crímenes pasionales. Quería centrar la trama en eso y contar también una de vampiros, pero de manera que esas dos cosas fueran lo de menos, que pasaran desapercibidas, como algo secundario. Que los auténticos protagonistas fueran el plutonio, el impresionismo, la heroína, la poesía, el odio y la redención.

La novela la escribí en cuatro noches de profunda locura: no pegué ojo de un lunes a un jueves y después me pasé dormido todo el fin de semana. Demencial. Para rematar la faena, me tiré un año afilándola, retocando cada frase del libro. Me sigue gustando tanto como cuando le puse el punto y final, cosa que no puedo decir de algunos trabajos posteriores. No tengo ni idea de cuándo se publicará Sístole, que es la secuela, y que todavía me gusta más.

Portada DiástoleCon Extraños Eones haces una aproximación al mundo creado por H.P. Lovecraft, ¿de dónde surgió esta idea? ¿Cuál fue el motivo por el que decidiste adéntrarte en su universo?

La sombra de Lovecraft ha aplastado a todo el que se ha puesto debajo de ella. Yo lo hice y vendí más del doble que los cuatro anglosajones con los que compartí colección…, y ojo que entre ellos había un Premio Stoker. Con eso, y con la denuncia que hace el libro de las condiciones de vida de los niños de la calle, doy por cubiertos mis principales objetivos personales.

Todos modos, ya puestos a mirar al tendido, Extraños Eones es uno de mis trabajos más infravalorados. Espero que le pase como a Diástole y el tiempo termine haciéndole justicia.

La editorial Valdemar es un referente en la novela de terror. ¿Cómo te sentiste al ver tu obra publicada en su catálogo?

Ser el primero de mi hornada en firmar con ellos fue uno de los mejores momentos que ha dado mi trayectoria, la verdad. Poder poner tus libros donde están los que te ponen a ti es todo un privilegio. Que siempre me ha asistido, sí, pero es que Valdemar, tras un cuarto de siglo rechazando ofertas de compra para llevar al castellano todas las obras canónicas que ha dado la historia, es un caso aparte, un ejemplo para todos. O reconoces que se ha convertido en un mito, en un tótem, en el codazo del Double Dragon… O no estás en esto.

Dentro de tu extensa bibliografía, una de tus novelas con más repercusión ha sido Cenital. ¿Cómo te documentaste para crear este universo? ¿Te esperabas el impacto que iba a causar?

Lo que no esperaba era tamaña polarización de la crítica. De cuando en cuando sucede que saco un libro y la gente del panorama se trastorna con él… Al principio me daba respeto, ahora ya sólo me aturde. Cuando os aburráis de mí descansaremos todos.

Acabas de publicar Transcrepuscular, la primera parte de una trilogía. ¿A qué se va a enfrentar el lector? ¿Qué puedes contarme sobre este proyecto? ¿Cuándo están previstas las próximas entregas?

Queríamos lanzar Antisolar en diciembre, pero con el «pifostio» que hay montado ahora mismo en Cataluña ha sido imposible llegar, nos ha dado para sacar el bolsillo de Transcrepuscular y ya. El tomo dos saldrá en enero, o febrero, calculo.

Los ojos bizcos del sol es un monstruo en el que se han unido algunas de las cosas que encuentro más interesantes en la space opera y en la espada y brujería. Se lee como un tiro, tiene mi prosa más rápida, es todo aventura, descubrimiento, viaje del héroe, exploración de un mundo cargado de sorpresas, sentido de la maravilla. Quise contar una hazaña asombrosa, poner a media docena de desgraciados a atravesar un mundo demencialmente peligroso y llevarme al lector al fondo de los pozos de la locura. Probablemente sea mi trabajo más ambicioso y arriesgado.

¿Puedes adelantarnos algo en lo que estés trabajando? ¿Tienes algún nuevo proyecto en marcha?

Vistos para sentencia vosotros, ahora voy a por vuestros hijos, a publicar una novela de terror infantil, hecha para que la lean chavales de ocho o diez años y también para dejar a sus padres pensando, y de paso ciscándose en los míos. Se llama ¡Plonk! y estoy que no cago de contento con cómo ha quedado. A ver si sale para el 2018.

¿Qué tal tu relación con los lectores? Recibes mensajes, comentarios, críticas, etc. ¿Qué te ha aportado esta experiencia?

Cal y arena. Ruido y palmadas en la espalda. Ánimos y bullying. Feedback que no hay forma de valorar en conjunto. Cada vez que aparece alguien para alabarme algo cuento hasta diez y entonces sale otro anónimo que considera ese algo como un defecto palmario. Tengo un diagnóstico para mi público: trastorno bipolar. Me cuesta horrores quedarme con lo que me dicen unos y desoír lo diametralmente opuesto que me traen otros. Es lo que decía antes de la polarización, no parece haber un criterio unánime que me pueda orientar al valorar mis aciertos y mis errores, por lo que estoy empezando a pasar de todo y a guiarme por mi instinto ante todo. He llegado a tener docena y media de lectores de pruebas y, apenas un lustro después, ya no quiero a casi nadie en mi equipo que no forme parte de la industria a cargo de la postproducción.

Y eso es algo muy fuerte cuando se ofrecen a leer tus inéditos los mejores espadas del panorama.

Portada Corona de flores¿Podrías recomendarnos alguna novela que hayas leído últimamente que te haya enganchado, fascinado o que pienses que deberíamos leer dentro de los tres géneros de la web, terror, fantasía y CF, con especial hincapié en autores nacionales?

Se me había pasado Corona de Flores, de Javier Calvo, un error imperdonable por mi parte. Creo que es una de las mejores góticas que ha dado la lengua castellana… Me tiene empanado, temo que voy a dar por finalizada la entrevista para largarme a leer.

Para terminar, ¿de dóndes sacas el tiempo para tantos proyectos? ¿Te afecta en tu vida personal y familiar?

Me estoy jodiendo la vida de mala manera, pero a ratos tiene su aquel.

Agradecerte desde NGC 3660 el tomarte el tiempo suficiente para contestarnos, ya que sabemos que tienes una vida bastante ajetreada. Un verdadero placer. Las últimas palabras son tuyas.

No hace falta que os hagáis todos escritores, se vive mejor siendo un lector y nada más. Creedme, esto que hago yo es porque estoy entre loco y gilipollas. Si se os comen las inquietudes creativas, escoged cualquier otra forma de arte.

Todas te tratan mejor que esta.

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